
Con la llegada de diciembre, miles de hogares colombianos se reúnen alrededor de la tradicional novena de Navidad, una práctica que combina oración, música y encuentro familiar, y que marca el inicio de las celebraciones decembrinas en el país. Durante nueve noches consecutivas, del 16 al 24 de diciembre, familias, vecinos y comunidades se congregan para compartir un espacio de reflexión y unión.
La novena, que incluye lecturas, villancicos y momentos de diálogo, se ha convertido en una de las expresiones culturales y religiosas más arraigadas en Colombia. Aunque su origen es religioso, con el paso del tiempo ha trascendido los templos y se ha adaptado a distintos escenarios, como barrios, empresas, instituciones educativas y espacios comunitarios.
Además del componente espiritual, esta tradición fortalece los lazos sociales, fomenta la solidaridad y promueve valores como el respeto, la esperanza y la convivencia. Para muchos colombianos, la novena representa una oportunidad para reencontrarse con familiares y amigos, compartir alimentos típicos y mantener vivas las costumbres heredadas de generación en generación.
En medio de los cambios sociales y tecnológicos, las novenas de Navidad continúan siendo un símbolo de identidad cultural en Colombia, reafirmando el sentido de comunidad y el espíritu de unión que caracteriza la temporada navideña en el país.

